Antes de reiniciar todo desde cero, Windows tiene herramientas de diagnóstico integradas que suelen resolver los problemas más frecuentes sin perder trabajo abierto.
Una aplicación que no responde
Ctrl + Shift + Esc abre el Administrador de tareas directamente. Seleccionar el programa trabado y elegir "Finalizar tarea" lo cierra sin afectar al resto del sistema. Si todo el equipo queda congelado, mantener presionado el botón de encendido de cuatro a diez segundos fuerza el apagado como último recurso.
Wi-Fi que se corta seguido
- El solucionador de problemas de red (Configuración, Redes e Internet) diagnostica automáticamente fallas comunes.
- Olvidar la red y volver a conectarse suele resolver problemas de contraseña guardada incorrectamente.
- Actualizar el driver del adaptador de red desde el Administrador de dispositivos corrige buena parte de las desconexiones intermitentes.
Una actualización que no avanza
El solucionador de problemas de Windows Update, disponible en Configuración dentro de Solución de problemas, repara componentes dañados que suelen trabar la instalación de actualizaciones sin necesidad de reinstalar el sistema completo.
Cuando nada de esto funciona
El "Punto de restauración del sistema" (buscarlo desde el buscador de Windows) devuelve la configuración a un estado anterior sin tocar los documentos personales. Es distinto a "Restablecer este PC", que sí puede borrar programas instalados: conviene usar primero la opción menos drástica.
Fuentes consultadas
Historial de actualización
— Primera edición.



